Hoy volví otra vez a aquel jodido antro. Estuve allí durante dos horas, más o menos, intentando no pensar en todo lo que viví allí. Aquellas paredes con cuadros horribles, y aquel techo con humedades seguían en su sitio, y el frío que nos congelaba los pies, tampoco se había marchado. La verdad es que me dio tiempo a recordar de todo un poco; recordé las funciones que hacía cuando medía menos que mi madre, recordé las funciones que hice cuando ya medía más que ella, recordé las veces que subí aquellas escaleras de madera que chirriaban aunque subieras despacio y casi sin pisar; las bambalinas seguían igual de llenas de mierda, como siempre, con los trozos de celo mal quitados, y el tipex de la gente que se aburría mientras esperaban dentro su turno para salir a actuar. La última vez que estuve ahí, fue, si mal no recuerdo, hace 2 años, y la verdad, el haber ido hoy me ha ayudado a pensar más en lo que ya sabía; no me he alegrado tanto nunca de haber salido de allí. Gracias a que me fui de allí, conocí a gente maravillosa, y a gente no tan maravillosa, conocí a gente a la que hoy adoro, y gente a la que le giro la cara cuando me la encuentro por la calle; he sentido, he reído, he llorado, he gritado; he vivido, y fue gracias a que salí de ahí, que hoy, soy lo que soy. Odio ese lugar, cada jodido rincón de aquel edificio, y lo que tengo seguro, es que no volvería por nada del mundo, porque he aprendido lo que es ser feliz, lo que es llorar de felicidad, lo que es encontrarse cada día con amigos de verdad, con esos que te sorportan cuando estas de buenas, de malas o de regulares, y eso, es algo que en ese antro no hay. No me ha fastidiado el volver a allí, sobre todo, porque he vuelto con un buen motivo, eso es lo único bueno, aunque al salir, tenía los pies y la nariz helados, como si me estuviera diciendo: "Jódete, te has ido, pero te vas a estar acordando de este sitio hasta que llegues a casa y te arrimes al radiador" Pero sobre todo, hoy más que nunca, he pensado que tengo un motivo más para sonreír; tengo que sonreír para joder a todos los que pensaron que me quitarían mi sonrisa, tengo que sonreir, porque ahora sé, que puedo ser feliz lejos de todos ellos.
Hoy, sé que puedo, porque no tengo motivos para estar triste, o desanimada *excluyendo el examen tan maravilloso que tengo dentro de unas horas y que me va a hacer quedarme de empalmada toda la noche* que tengo más razones para sonreir que para llorar, y que no les pienso dar una satisfacción de ese tamaño a toda esa panda de desgraciados hijos de puta. Espero que me veais por la calle y os pregunteis cómo puedo seguir sonriendo.
"I'm not a lover, I'm not a fighter, but I'll fight for what I love"